Evaristo Álvarez Muñoz (1958) es licenciado en geología y filosofía, y doctor en filosofía por la Universidad de Oviedo. «Filosofía de las ciencias de la tierra pretende ser una investigación en filosofía de la ciencia dedicada especialmente a la geología. La práctica de las distintas ciencias, así como el papel de las observaciones y de los experimentos varían notablemente según los campos científicos. Pocos filósofos de la ciencia sostendrían hoy en día la existencia de un método científico universal aplicable por igual a cualquier actividad científica. En consecuencia, la filosofía de la ciencia, y especialmente la que se dice materialista, debería trabajar en el estudio de las distintas ciencias particulares antes que hacerlo a partir de conceptos generales a priori como la misma idea de ciencia. Esta perspectiva pluralista de las ciencias no sólo se muestra más fértil, sino que evita incurrir en los enormes errores a que están abocadas reflexiones de corte unitarista.»
Filosofía de las ciencias de la tierra. El cierre categorial de la geología. Edición digital, 352 páginas.
Pentalfa Ediciones, Oviedo, 2004.
Nadie entiende qué es eso de la Cultura, como nadie entendía antaño qué era la Gracia de Dios. La cultura es un mito, y un mito oscurantista, como lo fue el mito de la Gracia en la Edad Media o como lo fue el mito de la Raza en la primera mitad del siglo XX. En cierto modo podría decirse que el mito de la Cultura incorpora, además, a través de los nacionalismos de fin de siglo, muchas funciones que el mito de la Raza desempeñó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.
Se ofrecen en este tomo, tres textos posteriores al libro publicado en 2016: "La idea de cultura", "Etnocentrismo cultural, relativismo cultural y pluralismo cultural" y "Espiritualismo y materialismo en filosofía de la cultura. Ciencia de la cultura y filosofía de la cultura"
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La idea de la técnica ha estado relegada a una posición secundaria en los grandes sistemas de filosofía. Ideas como el Ser, Dios, la Razón o el Espíritu ocuparon los primeros puestos de la investigación filosófica.
La introducción de la idea de técnica en filosofía no llegó hasta que la aparición de la tecnología industrial del siglo XIX transforma la vida de las sociedades occidentales a un ritmo vertiginoso. Asombrados, vuelven los filósofos sus ojos ante tal espectáculo, buscan una explicación, ya no se pueden obviar los cambios en las comunicaciones, en la producción, en la economía y en todos los aspectos sociales y políticos.
Desde los años treinta del siglo XX abundan los ensayos sobre la técnica, y el rótulo "El hombre y la técnica" enlaza dos ideas que a modo de mitos oscurantistas obligan a preguntarse: ¿qué es la técnica para que adquiera la figura de un monstruo incontrolable o de salvadora de la humanidad?
Ofrecemos aquí una respuesta sobre qué es la Filosofía de la técnica y la tecnología desde el sistema del Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno.
La «Bioética» es una disciplina muy reciente y se encuentra en un periodo de expansión, además de ir acompañada de un gran prestigio. Se invoca su nombre y su autoridad como criterio decisivo para formar nuestros juicios acerca de las cuestiones más urgentes que en torno a la vida se nos plantean: ¿es lícita la clonación?, ¿es una conducta bioética elegir, en las listas de espera de un hospital quirúrgico, a un joven con gran esperanza de vida dejando postergado a un viejo decrépito?
El objetivo de este libro es el de plantear los problemas derivados del pluralismo de la Bioética y tratar de definirla, no en función de un «común denominador» a todas las diferentes escuelas o corrientes, sino en función de una determinada corriente, como es la de la Bioética materialista.