Filosofía de la...
Carlos M. Madrid Casado, Filosofía de la Cosmología, Pentalfa, Oviedo 2018, 392 pp.
Carlos M. Madrid Casado, Filosofía de la Cosmología, Pentalfa, Oviedo 2018, 392 pp.
Luis Carlos Martín Jiménez, desde las coordenadas del materialismo filosófico, ofrece en este libro un análisis filosófico sobre la esencia del Derecho.
La distancia entre lo que "es" y lo que "debe ser" se determina por las normas, pero al distancia entre lo que "son" las normas y lo que "deben ser", requiere determinar parámetros que permitan su evaluación y modificación permanente. Hay parámetros teológicos, cosmológicos, racionales, ideales, utilitarios &c., que a modo de fundamentos fijos y externos a la práctica jurídica, ocultan su esencia, lo que aumenta la distancia entre lo que el jurista hace y lo que piensa que hace, confundiéndole y dificultando su labor. Desde una filosofía materialista del Derecho se explica cómo se conjugan hechos y normativas desde un núcleo jurídico cuya praxis ordena y mantiene activas las sociedades políticas que miran a un mundo en permanente cambio.
Esta obra recoge un conjunto de ensayos sobre el Mito del Héroe en el Western, elaborados desde las coordenadas teóricas del Materialismo filosófico, para el que los mitos no son saberes irracionales o previos a un pretendido Logos racional. La Mitología tiene su propia lógica, aunque ésta no sea exactamenta lde del rígido Estructuralismo de Lévi-Strauss y sus discípulos.
Así pues el Cine es un Arte (no una ciencia) y el Western, en concreto, despliega un curso esencial mitológico que da cauce a la evolución ideológica del imperio estadounidense en su proyección social y política.
Ramón de Campoamor y Campoosorio (1817-1901), filósofo, político y poeta, fue uno de los personajes más famosos y populares de la España del siglo XIX. Como servidor público fue auxiliar del Consejo Real en 1846, jefe político-gobernador civil de Castellón, Alicante y Valencia entre 1847 y 1854, diputado a Cortes por el partido conservador en 1857, director general de Beneficencia y Sanidad, consejero de Estado, académico de la Lengua desde 1861, senador del Reino..., y profesó siempre lealtad incondicional a Isabel II y Alfonso XII. Como filósofo, atento y crítico a las cuestiones disputadas en su tiempo, encontró polémica desde su primer libro de 1846, Filosofía de las leyes, que según el crítico de La Censura: «contiene proposiciones contrarias a la doctrina católica, erróneas o inductivas a error, falsas, inmorales y ofensivas e injuriosas a nuestra religión y a sus santas instituciones; por todo lo cual es libro cuya circulación debe impedirse, no porque cualquier persona de sano criterio y regular instrucción no sea capaz de discernir fácilmente los graves errores enseñados en él, sino por el peligro de que beban el veneno de la mala doctrina esa turba de jovenzuelos ignorantes e infatuados, que desechando o despreciando nuestros más importantes dogmas y nuestra moral sublime creen y reciben con idolátrica veneración cuanto le place dogmatizar al primer escritor advenedizo que halaga las pasiones y fomenta el orgullo desmedido de la generación actual.» En esta edición que aquí ofrecemos de las Obras filosóficas de Campoamor se siguen los textos que dispusieron para las Obras completas (Madrid 1901-1903, 8 vols.) sus amigos Urbano González Serrano, Vicente Colorado y Mariano Ordóñez. Además de la Filosofía de las leyes (1846), El personalismo, apuntes para una filosofía (1855), La metafísica limpia, fija y da esplendor al lenguaje (1862), Lo absoluto (1865), Poética (1883), El ideísmo (1883), incorporamos a esta recopilación sus discursos parlamentarios y las Polémicas con la democracia y Sobre el panenteísmo
En esta obra se aborda el análisis de los procesos de emancipación de las repúblicas hispanoamericanas desde un enfoque muy determinado, y creemos bastante singular.
Un enfoque que trata de hacer frente a las perspectivas que dominan en la historiografía dedicada al tema presididas, generalmente, por lo que aquí llamamos perspectivas externalistas, a saber, el indigenismo y el progresismo.
Nuestro enfoque, que llamaremos internalista, entiende que las causas de la emancipación de las naciones hispanoamericanas hay que buscarlas en el propio planteamiento con el que se pone en marcha la acción del Imperio español en América, siendo la emancipación de las repúblicas americanas un corolario final suyo que, de algún modo, ya se contemplaba desde el principio en el mismo plan de conquista.
No pueden verse pues estos procesos, frente al indigenismo, como una restauración de las sociedades indígenas prehispanas (nada tiene que ver Méjico, por ejemplo, con el Imperio azteca, y sí mucho - todo - con el Virreinato de Nueva España), pero tampoco puede verse, frente al progresismo, como una liberación de influencia ilustrada inducida por las potencias rivales (Inglaterra, Francia..).
El ensayo, en definitiva, trata de probar (con abundante documentación al respecto) cómo surge y cristaliza la norma imperial española (en el contexto de las controversias jurídico-teológicas del XVI) y cómo se desarrolla hasta su culminación decimonónica con la emancipación de las repúblicas hispanoamericanas.
La dimensión ético-política será para B.J. Feijoo (1676-1764) de gran importancia, puesto que, como hombre religioso, debía no sólo predicar, sino también luchar por una renovación y mejora de la sociedad de su época; mostrándose en este terreno, más que un crítico ensayista, un moralista a ultranza de última moda; ofreciéndonos -mediante una amplia temática: ideal de vida, educación de Príncipes, trabajo, paz, justicia, defensa de la mujer...- auténticas anticipaciones de lo que serían más tarde los principios rectores de muchas de nuestras instituciones.