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¿Por qué hoy en día se insiste en "educar en valores"? ¿por qué según el artículo 1.1 de la Constitución española nos guían "valores superiores"? ¿qué tiene que ver la valentía de un guerrero con la validez de la lógica o la valoración de un inmueble? ¿qué tienen que ver los valores de una ecuación con los valores espirituales? ¿puede entenderse qué son los valores y cómo se diferencian? ¿son independientes de los bienes y los sujetos? ¿desde qué criterios preguntamos si la valoración pone el valor o el valor determina la valoración? ¿qué fundamenta su orden en jerarquías? ¿es posible la neutralidad axiológica o a todo valor se le opone un contravalor? Más de un siglo de teorías y concepciones de los valores han pretendido responder a estas y otras cuestiones olvidando ya en el S. XVI español se hablaba del "valor de los valores", del "valor infinito de Dios", de "valores intrínsecos" y de "intrínsecos valores".
La pluralidad de disciplinas axiológicas que nacen en la Alamenia de finales del S.XIX, donde las tecnologías están cambiando vertiginosamente la vida humana, reaccioan frente a filosofías mecanicistas, economicistas y materialistas desde la teología protestante, la fenomenología, la psicología ,el historicismo u otras disciplinas "humanas" que como la jurisprudencia o la pedagogía expanden el campo de la idea de valor y al terminología de los valores.
El valor de la axiología. Crítica a la Idea de Valor y a las teorías y doctrinas de los Valores. Libro de tapa blanda, 423 páginas.
Pentalfa Ediciones, Oviedo, 2014.
¿Qué es la ciencia? Para la mayor parte de la gente esta pregunta suena a pregunta retórica, porque se sobreentiende que la respuesta es bien conocida: la ciencia es eso que hacen los «hombres de ciencia», lo que nos permite «conocer científicamente la realidad», tal cual es, y controlar las astronaves que van a la Luna o a Júpiter, o bien el código genético y, muy pronto, a determinar remedios contra el cáncer o el sida.
¿Qué es la ciencia? es una pregunta genuinamente filosófica. En este opúsculo se ofrece una teoría de teorías filosóficas de la ciencia y se esbozan las líneas maestras de la teoría de la ciencia desarrollada por el materialismo filosófico en torno a la idea del cierre categorial.
La proclamación por Abu Bakr Al-Baghdadi, el 29 de Junio del año 2014, del denominado "Estado Islámico" de Iraq y Siria, no puede considerarse un accidente de la Historia, ni tampoco la consecuencia de ninguna conspiración mundial para sojuzgar a las naciones del mundo musulmán. Todo lo contrario, puesto que semejante anuncio engrana con la tradición iniciada por el Profeta Mahoma tras la Héjira o huida de La Meca en el año 622, fundando en Medina el dawlat al Islam o "Estado Islámico", que prosiguieron sus sucesores o Califas hasta la abolición del último Califato histórico, el Imperio Otomano, por obra y gracia de Mustafa Kemal, Ataturk, en el año 1924. Las consecuencias que, para el mundo musulmán, suponen la restauración del Califato bajo la forma del actual Estado Islámico, desbordan cualquier análisis meramente periodístico o emanado de la autoridad de unos presuntos especialistas en el mundo islámico, exigiendo una crítica de más profundo alcande, objeto de este libro.
La idea de la técnica ha estado relegada a una posición secundaria en los grandes sistemas de filosofía. Ideas como el Ser, Dios, la Razón o el Espíritu ocuparon los primeros puestos de la investigación filosófica.
La introducción de la idea de técnica en filosofía no llegó hasta que la aparición de la tecnología industrial del siglo XIX transforma la vida de las sociedades occidentales a un ritmo vertiginoso. Asombrados, vuelven los filósofos sus ojos ante tal espectáculo, buscan una explicación, ya no se pueden obviar los cambios en las comunicaciones, en la producción, en la economía y en todos los aspectos sociales y políticos.
Desde los años treinta del siglo XX abundan los ensayos sobre la técnica, y el rótulo "El hombre y la técnica" enlaza dos ideas que a modo de mitos oscurantistas obligan a preguntarse: ¿qué es la técnica para que adquiera la figura de un monstruo incontrolable o de salvadora de la humanidad?
Ofrecemos aquí una respuesta sobre qué es la Filosofía de la técnica y la tecnología desde el sistema del Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno.
Gustavo Bueno analiza el concepto de telebasura teniendo presente que la "basura está en el que ve la televisión" y no en el propio medio. Para ello, ha seguido la experiencia de Gran Hermano con la mentalidad de un antropólogo, sabiendo que se trataba de un observatorio de la realidad española.
Cuando se trata de encontrar al culpable de los problemas del presente; cuando se busca una causa última que explique por qué hay hambre, desigualdad, injusticia, pobreza; cuando se trata de explicar el mecanismo que nos conduce a la deforestación del planeta, al agujero de ozono, a la desaparición de los pueblos indígenas, al cambio climático; cuando hay crisis, hambrunas, paro, o cuando se trata de pensar la globalización o la posibilidad de un cambio para la humanidad, en estos casos y de manera general se recurre a la idea de Capitalismo. Todo encuentra su explicación en un sistema basado en el egoísmo y el dinero; igual que todo indica su derrumbe. El Comunismo y el Fascismo trataron de dominar al monstruo, fracasaron; la Socialdemocracia pretende domarlo, sin éxito; el Liberalismo espera aún sus mejores frutos, alimentando el mito. Aquí ensayamos la construcción de un mapa que ordene las categorías de la Economía Política y explique qué tiene de fantasmagórico e irreal semejante idea del Capitalismo.
Luis Carlos Martín Jiménez, desde las coordenadas del materialismo filosófico, ofrece en este libro un análisis filosófico sobre la esencia del Derecho.
La distancia entre lo que "es" y lo que "debe ser" se determina por las normas, pero al distancia entre lo que "son" las normas y lo que "deben ser", requiere determinar parámetros que permitan su evaluación y modificación permanente. Hay parámetros teológicos, cosmológicos, racionales, ideales, utilitarios &c., que a modo de fundamentos fijos y externos a la práctica jurídica, ocultan su esencia, lo que aumenta la distancia entre lo que el jurista hace y lo que piensa que hace, confundiéndole y dificultando su labor. Desde una filosofía materialista del Derecho se explica cómo se conjugan hechos y normativas desde un núcleo jurídico cuya praxis ordena y mantiene activas las sociedades políticas que miran a un mundo en permanente cambio.